miércoles, 13 de abril de 2011

Ma

Así llamo a mi mamá. Maaa!... creo que lo copie de la Niñera Fine. Mismo estando tan lejos la tengo presente en tooodos mis días. No solo con la nostalgia y las saudades que una madre q estando lejos llena el alma de una hija que la adora, sino como la maestra, la consejera, el ejemplo a seguir. Es casi como la compañera con la que hablo, discuto, concuerdo, cocino. Ahora que soy mamá, ahora que veo a mi hija crecer ante mis ojos, veo y recuerdo situaciones que ya viví con mi ma. Hoy fue en un abrazo que la memoria transbordo. Un abrazo en la cama, al fin de un largo día, después de un baño. Ella me dijo que yo olía a mama. Y si las mamas olemos.
Me acorde exactamente de un otro abrazo, hará mas o menos 30 años en la cama de mi mamá. Recuerdo vivamente la sensación, su calor, el perfume de su desodorante (recuerdo q era rosado), su piel blanca y sus lunares. Yo estaba bajo su brazo izquierdo y recuerdo que ella hablaba y yo niña solo me fijaba en su olor, ese perfume mezclado con sudor, con vida. Olía a seguridad, a amor.
Cuando se es la hija del medio pienso q se tiene menos mamá. En el sentido que la experiencia por un lado te hace dejar de sobreproteger a ese segundo hijo, por lo tanto no estas presente en casi todos sus actos o decisiones... les dejas en mayor libertad. Por otro lado si nace un hijo después, es el bebe,  la novedad mezclada con la certeza de que posiblemente sera el ultimo hijo, consecuentemente atención redoblada. No digo esto en tono de reproche. Lo digo en tono de sortuda. Así tenemos tooodo el cariño, pechiche y amor de madre necesarios, sin la sobreproteccion, el recelo y la cantaleta que los otros tienen. Tenemos mamas de calidad, no de cantidad, jejeje.
Tengo y tuve una mama "calidad". Ahora sigue siendo de calidad porque no la puedo tener en cantidad. Estamos lejos una de la otra, mas vivimos el día a día juntas. Mientras tipo 10:30 de la mañana yo riego mis plantas, hablo con ellas y me emociono con las orquídeas que día a día abren, pienso en mi Ma y la recuerdo haciendo lo mismo, regando y bañando sus helechos. Se que estaría igualmente feliz con mis orquídeas porque las adora... Ella a su vez, a un océano de distancia y con seis horas de diferencia, esta caminando, haciendo sus ejercicios y seguro durante un ratito pensara un poquito en mi y mi familia, y le pedirá a Dios en sus oraciones que nos proteja... Mientras cocino para el almuerzo unas acelgas de la huerta, pienso en cuanto le gustaría a mi Ma comérselas y lo feliz que seria cultivando una planta tan hermosa y rebosante de vida... y al picar la cebolla para la ensalada me río recordando lo malcriada que era al criticarla cuando al ella cocinar y yo comer, encontraba pedazos de cebolla en el plato. Ella bien me decía que al casarme comería de todo y mas. Tenias razón.
Las mamas olemos... hablamos en las cabezas de nuestros hijos disimuladamente. La mía sigue hablándome a todo rato, hasta suelta de vez en cuando unos "Carla María!!" que me ponen a línea. Y también sigue abrazándome todos los días a través de mi hija. Yo aun buscaba su olor y hoy nuevamente lo encontré.
Te amo Ma.

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